¡Era de fácil!
El Gobierno no sabe qué hacer para lograr la reprivatización del fútbol sin romper su promesa de “gratis y para todos”. La estatización de la transmisión de los partidos, ideada por la administración Kirchner para sacar del negocio a Trisa (propiedad de Torneos y Competencias y Grupo Clarín), se convirtió en un boomerang. La instrumentación de los futuros pliegos para una “reprivatización” de las transmisiones de los partidos de la AFA choca contra la falta de interés de las empresas especializadas en ese negocio por los valores exorbitantes que pretende el Gobierno (entre $ 800 y $ 1.100 millones por año) y la inseguridad jurídica de una ley de medios denunciada por anticonstitucional por la oposición, informó Clarín.
Un alto funcionario nacional declaró a Humor con Voz muy apesadumbrado: “Esto nos pasa por intentar cosas extrañas, señor periodista. Si hubiésemos aplicado la receta kirchnerista desde un principio, esto del fútbol estaría marchando a la perfección. ¿Por qué a los hinchas no les pusimos colectivos, les entregamos las entradas, un chori y un vino y que fueran a ver los partidos en vivo y en directo, eh? ¡No: nos teníamos que complicar la vida intentando la legal!”
Insisto: Se imaginan las vacaciones que tendríamos…!
Un alto funcionario nacional declaró a Humor con Voz muy apesadumbrado: “Esto nos pasa por intentar cosas extrañas, señor periodista. Si hubiésemos aplicado la receta kirchnerista desde un principio, esto del fútbol estaría marchando a la perfección. ¿Por qué a los hinchas no les pusimos colectivos, les entregamos las entradas, un chori y un vino y que fueran a ver los partidos en vivo y en directo, eh? ¡No: nos teníamos que complicar la vida intentando la legal!”
Insisto: Se imaginan las vacaciones que tendríamos…!
Jota.

