Hacerse ilusiones… Proponer y tener proyectos… Y quizás también soñar un poco… Son inevitablemente paradojas si lo relacionamos con la vida misma, con el cotidiano, con esta realidad de cada minuto… Pero me es imposible desprenderme de ello. No puedo concebir mi vida sin un mínimo proyecto, sin un más o menos cercano objetivo… Y no es que pretenda ponerme espiritual ni tener ideales transcendentales, es mas… varias veces he perdido ese rumbo. Pero es así como la vida me enseño que es la mejor forma de vivir, estando solo o compartiendo... Y porque también me sirve para afrontar lo que se terminó… Para ponerle el pecho a lo que ya no es y una sonrisa a lo que fue… Y si… la vida me sigue (por suerte) aportando nuevas experiencias, sigo aprendiendo y me quedan aun (pese a que me cuido menos de lo que debiera) las suficientes neuronas… no se si para poder aplicarlo, pero si para leer entre líneas y discernir al menos “que debiera hacer”.
Por eso insisto, me enojo y peleo a quienes caminan conmigo (por un rato, desde siempre y/o para siempre) en tener objetivos propios y comunes… y por sobre todo, en que se debe salir de la mediocridad… del “y bueno, esto me toco”… Por que el promedio de resultados buenos valen el riesgo… Y si fuera solo uno el bueno y miles los malos… es mucho pero mucho mejor que nada… E insisto también en que usar el pasado es necesario para proyectar el futuro… Pero que es muy distinto a que el futuro sea seguir revolcándonos en el pasado.
Ser un Fénix… Ser como el Sol… Morir y renacer… con mejores plumas y con más brillo…
Jota.-




